
—Bien.
¿Cuáles son tus mejores amigos? Nómbrame tres, y descríbelos.
Harry
se seco las manos con el paño que colgaba del mesón y me miro. —Está Logan, es alto y blanco, un poco rellenito, su
cabello es negro y usa gafas. —Agarro el
cucharon para remover lo que estaba cocinando, y susurro aun de espaldas a mi—No seguiré con esto, parezco maricón describiendo a
mis amigos.
Solté
una carcajada, y dije entre risas— ¡Oh
vamos! El juego fue tu idea, por lo tanto no puedes arrepentirte.
—Al
menos pasemos a otra pregunta que no me haga dudar de mi sexualidad.
—Okey.
Del uno al diez, ¿Qué tal sexy crees que soy?
Harry
se volvió hacía mi, y pude ver como disfrutaba de esa pregunta. Me miro de
arriba abajo, desnudándome nada más con la mirada. Me sentí cohibida ante él. La
picardía saltó en sus ojos azules. Me puse colorada.
—Creo
que no llegas ni a un tres.
—Oh.
Puedo
decir que quizás no noto mi decepción, por que siguió cocinando como si nada
hubiera pasado. ¿Era un dos? ¿Enserio? ¿Qué estaba mal conmigo? Lo disimule
también. Le toco preguntar esta vez.
—
¿Qué piensas estudiar en la universidad? Solo te falta un año, deberías
saberlo.
—Estudiaré
medicina.
—Pero
si odias la sangre…
Me
sorprendió el hecho de que aún se acordara de eso, porque se lo había dicho
hace mucho tiempo, pero solo respondí: —No
quiero ser doctora en sí. Quiero ser psiquiatra.
El
sonrió. —Al menos tendré consultas gratis en unos años.
Reímos
ruidosamente, mientras el sacaba los platos del estante para servir la comida.
— ¿Sigues
tocando guitarra?
El
me miró extrañado. –Sí, ¿por qué?
—Quiero
que esta noche toques algo. Sé que no trajiste tu guitarra, pero puedo
prestarte la mía. Me la compraron hace un año.
—Bueno…
me toca. —Se volteó hacia mí, y pregunto lo
que temía. — ¿Tienes novio?
Y
allí me quebré. Todo lo que había tratado de ocultar hoy, o mejor dicho desde
que desapareció Derek salió. Las lágrimas no paraban de salir de mis ojos. Harry
se puso a mi lado y sin saber qué hacer exactamente, a lo que solo me abrazo
cálidamente. Después de un par de minutos, me miro a los ojos y preguntó. — ¿Qué sucedió?
No
pude explicarle, por lo que corrí escaleras arriba sabiendo que me seguiría.
Rebusque desesperadamente en los cajones de mi mesita de noche, y saque un
pequeño álbum de fotos donde estaban los periodicos del día que desaparecio, fotos de nosotros y otras cosas. Se lo pase. Él lo miro por unos segundos, y después lo
dejo a un lado en mi cama.
— ¿Derek
era tu novio?
Yo
asentí aun llorando.
—Lo
siento tanto, Maya. ¿Por qué no me habías dicho nada?
—No
quería…que sintieras lástima por mí, ni arruinarte el viaje. ¿Sabes? El día que
el desapareció, solo pude pensar en ti. Tú fuiste mi amigo por mucho tiempo,
por lo que sabía que me entenderías y me ayudarías a buscarlo. Nunca perdí las
esperanzas de encontrarlo, ni su hermana tampoco, pero sus padres y las demás
personas sí. Me sentí sola. Pero no podía llamarte solo para eso. Así que
pregunté donde vivías y espere que bajaras para hacer un encuentro casual. —Reí sin ganas, y lo mire por primera vez a los ojos.
Me miraba entre divertido y triste. —Cuando
lo digo en voz alta, suena realmente estúpido. Parezco una acosadora.
—Por
supuesto que no—Me abrazo
fuertemente, y beso mi coronilla como lo hacía Derek siempre. Solloce. — ¿Quieres que toque tu canción favorita? Si es que lo
sigue siendo después de todo este tiempo.
Sonreí
tristemente. —Claro que lo sigue siendo.
Le
enseño donde está la guitarra, el la afina y comenzó la melodía de “Imagine”. Me
recuesto a su lado, esperando el final de la canción pero esta nunca llega, ya
que me quedo plácidamente dormida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario